miércoles, 24 de junio de 2015

XII TRAVESERA

Esta gran aventura comienza el viernes al mediodía cuando llegamos a Arenas de Cabrales, lugar de recogida de los dorsales.


Todo perfectamente organizado, pasando por las distintas mesas donde te van dando dorsal, bolsa del corredor y por último la mesa de ayuda a Nepal (gran detalle por parte de la organización) en la que te invitan a participar solidariamente con la compra de un décimo.


En las cercanías buscamos un restaurante donde comemos y  poco después nos dirigimos a Llano de Com donde tenemos reservado nuestro alojamiento.  En estas aventuras el lugar de alojamiento es de las partes más importantes y siempre motivo de preocupación por parte de los corredores. Entre las cualidades que debe reunir:
* Lugar cercano a la salida y a la llegada.
* Lugar tranquilo que te permita descansar en el previo y en el post carrera.
* Lugar hospitalario, donde te sientas como en casa.
No siempre es sencillo encontrar lugares que den esta calidad en el servicio, por lo que el boca a boca entre los corredores es un buen sistema de búsqueda para seleccionar un alojamiento adecuado. Los Bisontes lo encontramos en APARTAMENTOS TABARDIN,  a  5´ en coche de la salida (aparcamiento del Repelado) y a unos 15´ de la llegada (Arenas de Cabrales).Lugar extraordinariamente tranquilo que te permite disfrutar del descanso total.


Después de instalarnos, siesta hasta las 19:30 que comienzo la preparación de la mochila.
Las previsiones meteorológicas no eras buenas, con previsible lluvia durante toda la noche y parte de la mañana del día siguiente y con fresco en las cumbres.
“El Repelao” Covadonga, a 155 metros del nivel del mar, lugar elegido para la XII edición de la Travesera, que con una puntualidad Británica se inicia a las 00:00 del sábado 12 de junio.


El inicio de la carrera es rápido, nervioso, esquivando corredores y puntas de bastones. Todos los corredores buscamos una buena posición de entrada al sendero estrecho que se inicia en el Santuario de Covadonga. La lluvia y la niebla nos acompañara durante toda la noche y principio de la madrugada.
Llegamos a la senda, comienza la subida,  bastantes zetas con mucha pendientes, piedras resbaladizas  y mucho barro adereza esta parte del recorrido. En algunas zonas la zapatilla amenaza con quedarse clavada en el barrizal. Después de los nervios iniciales por conseguir una buena posición, la carrera se va tranquilizando. De aquí nos dirigimos a la zona de prados del Lago Enol, no puedes perder atención en el camino, en cuanto pierdes la concentración tienes asegurada una caída.
Esa es otra de las peculiaridades de esta carrera, el gran desgaste mental que uno tiene. En las Ultras que he disputado hasta ahora, siempre he disfrutado de grandes franjas de tiempo que las pase dentro de la “caja de la nada”, en esta carrera es imposible. Los primeros 55 km no te permiten perder la atención al camino, piedras resbaladizas, barrizales, neveros, zonas  de ascenso con cuerdas o cadenas debido a su peligrosidad hacen imposible visitar la “caja de la nada”, por momento pensé que estaba en una Yincana.
Llegamos  a los Lagos de Enol, los primeros 10 km y unos 800 metros de desnivel positivo cubiertos en 2 horas. Siguiente parada Alto Jou Santu (2113 metros) kilómetro 21. En el camino varios puntos  peligrosos que los voluntarios de la organización, perfectamente situados, nos van indicando. Uno de estos puntos, que ya viene marcado por la organización, la zona de Sedo Mesones es especialmente peligroso, y cuando uno lo atraviesa inmediatamente entiende porque. Llegamos al Alto de Jou Santu, son las 4 de la mañana y “solo” llevamos 22 km. Mi mente y cuerpo comienza a ser consciente de la dureza de la Travesera.


 Increíble descenso hasta Caín, apenas 7´5 km con un desnivel de 1500 metros, que se hace muy complicado por su desnivel y por su terreno. Llegamos a las 05:45, 1 hora y 15 minutos antes del corte. Aquí tenemos el primer avituallamiento con comida. No como demasiado, pico un poco de los manjares que allí sirven y me tomo mi primer gel. No soy consciente de lo mal que me estoy alimentando, olvidando las secuencias de ingestión de alimentos que todo corredor debe tener muy presente en todo momento. El Tío del Mazo aparecerá y me hará pagar la correspondiente penitencia.


Salimos de Caín, toca afrontar seguramente la parte más dura y bonita de la carrera, la subida a Dobresengos, Jou Grande, Horcada de Caín y por ultimo Collada Bonita. Son unos D+ 2.600 metros y D- 450metros comprimidos en 12,5 km, pasando por innumerables neveros, senderos muy estrechos, zonas de “trepa”.


En la bajada de Collada Bonita asesorado por los voluntarios que nos indican que la bajada por el nevero esta helada, decido calzarme los crampones. En la mitad de la bajada resbalo a consecuencia de las placas de hielo y aterrizo en un pedregal que me hace frenar.


Continuo la bajada con precaución y otra placa de hielo me hace perder el equilibrio y caer de nuevo. Esta vez clavo el bastón en la nieve buscado frenar mi descenso, el bastón se parte pero gracias al cable interno que lleva el bastón no se rompe totalmente y permite que me detenga. Junto con otro corredor intento sacar el bastón de la nieve, nos damos cuenta que esta partido e inservible para la carrera. Durante dos kilómetros descendí con solo un bastón. Más allá del valor que tiene el bastón como herramienta de ahorro de energía,  para ascensos y descenso ayudándonos a economizar energía, en esta carrera es un elemento fundamental en la seguridad, que a mi parecer debería ser obligatorio.
Otro hándicap durante la carrera fueron los descensos pronunciados. Por culpa de la humedad de la parte interior de la zapatilla, debida al paso por innumerables neveros,  la plantilla se movía hacia la parte delantera de la zapatilla, haciendo imposible correr. En cada descenso pronunciado debía detenerme para quitarlas de la zapatilla y guardarlas en la mochila.


Llegada a la Vega de Sotres, kilometro 47,5. Allí estaba Bisonte Fandy, ese Mountain Assistant que todo corredor desearía tener. Estudia el mapa, me indica en qué puntos estará presente, tiempos previsibles de paso, meteorología, y una vez iniciada la carrera me va informando de las dificultades con las que me voy a encontrar. Además de todo lo anterior, anima, motiva, hace estupendos reportajes fotográficos de carrera y gratis, ¿Qué más se puede pedir?... Gracias Nacho.


En el avituallamiento de Sotres me cambio de ropa, me tomo la parada con demasiada calma, más de 25 minutos. Salgo del avituallamiento, con la información de que solo me queda una última subida seria, Collado de Valdomingero (2140m). Toca subir por duras pendientes, prácticamente sin senda, hay que estar atento a las balizas para no salirse del recorrido y con el peligro de las piedras que se desprenden al paso de los corredores.


En el comienzo de la subida ya me doy cuenta que algo no va bien, me falta chispa, las piernas comienzan a ponerse “lácticas” y tengo la sensación de falta de combustible. En la subida paro tres veces a descansar y comer. Normalmente no me gusta parar en las subidas porque pierdes ritmo y se hace complicado retomar la marcha, pero en este caso estaba con la reserva encendida. Varios corredores me adelantan como cohetes, sin posibilidad de seguirlos. A unos 30 metros de la cumbre me encontré encajonado entre una pared y un nevero. Había pasado por delante de unos escalones creados por los voluntarios en la nieve, sin darme cuenta.


Una mirada atrás, buscando una solución a este problema me permitió ver los escalones.


Antes de llegar a la cumbre aun hay que pasar una zona de trepa cogido de una cadena y por fin la cima.


Pasada la cima iniciamos el descenso, aun nos quedan unos cuantos neveros por atravesar, próxima parada Avituallamiento de Jitu de Escarandi. En este descenso de 7 km y casi 100 metros de desnivel negativo, continuo con el problema de las plantillas, que ya comienza a ser cansino.

15:00 Llegada al Avituallamiento de Jitu de Escarandi, aquí me espera la familia y los amigos.


Siempre es un extra de motivación encontrarte con tu familia y amigos en los avituallamientos. Una parada corta, la meta ya esta cerca. Aquí  Bisonte Fandy me pregunta que me ocurre, que tengo mala cara. Desde aquí al final de la prueba se convertirá para mí en una penitencia, 14 km en 3 horas, terrible PAJARA!!!!! .
Contabilizada la comida consumida en 18 horas el resultado es:
*En la mochila: 4 geles de cola y cafeína y 3 barritas energéticas.
*En avituallamiento: 3 barritas de muesly, trozos de plátano y naranja y dos caldos.
El resultado de esta insuficiente alimentación en carrera fue la visita del Tío del Mazo.


La llegada a meta fue mágica, con la familia y los amigos de toda la vida esperándome, ¿Que más se puede Pedir?


Al llegar a meta llegue con la firme convicción de no repetir la Travesera, ahora estoy deseando que llegue 2016 y que Bisonte Fandy y Bisonte Chico estén presentes en la salida y les pueda acompañar.

Recorrido superior, fantástica organización, excepcional grupo de voluntarios. Todo esto hace de la Travesera una carrera única en el planeta del Ultratrail. Un corredor de montaña no puede dejar este mundo sin probar la Travesera.


Un Bisontabrazo!!!!!!!

jueves, 30 de abril de 2015

CRONICA KDR TRAIL



El pasado 19 de Abril, en el municipio de Cadrete, tuvo lugar una nueva edición de la KDRTRAIL.

En el día de antes ya hubo una jornada de trail al disputarse una subida cronometrada de 3,5 km y 300 m. de desnivel positivo.

Este año el recorrido largo, llamado  “Las Crestas del Bisonte”, consistía en algo más de 25km y 860m de desnivel+.



Esta carrera está encuadrada en la primera edición de las Trail Series Zaragoza, competición formada por tres carreras puntuables, tanto en modalidad individual como la formada por equipos.


En un ambiente muy amistoso, ya que la mayoría de competidores éramos conocidos de Zaragoza y alrededores, la salida de la prueba se dio a las 9 horas en unas condiciones climáticas muy buenas para la práctica de este maravilloso deporte.


En mi opinión el trazado de la prueba es bastante dificultoso. No es una carrera que sea de mucho correr y se pueda ir a un ritmo “vivo” durante muchos kms.

 En ningún momento existe una larga subida con un alto porcentaje, ni tampoco una bajada larga y técnica en la tengas que poner toda la carne en el asador pero en todo momento se va por barrancos arriba y abajo que hacen que tus piernas se pongan más duras de lo normal.


El recorrido pasa por lugares tradicionalmente muy conocidos en el mundo de la BTT y últimamente por quienes practicamos trail; se pasó por el barranco de la Almunias, se subió por la senda de los Elefantes, también se “escaló” el Muro, lugar donde se disputó la crono vertical del día anterior, también se hizo el barranco del Montañés, barranco de los Fantasmas y el alto de la Plana.


Tras la Plana, último alto de la prueba, se fue cresteando hasta llegar al “tobogán”, bajada mas técnica del recorrido que te deja a las afueras del pueblo para recorrer los casi dos últimos kms de asfalto llano que te llevan a la meta final.


La gente del pueblo, volcada con la carrera, hizo que el final y la llegada a meta  fuesen muy emotivos para así culminar un bonito día de carreras.

Las sensaciones muy buenas, sobre todo tras ver el tiempo y la clasificación final, quedando 3º puesto en la categoría senior y 10º en la general.


Gran satisfacción también tras finalizar primeros como equipos en esta carrera y quedarnos ya a muy pocos puntos del equipo que lidera la clasificación general en las Trail Series.

lunes, 9 de marzo de 2015

IX CARRERA DEL EBRO

El pasado 1 de marzo, en Zaragoza, tuvo lugar la 9ª edición de la prueba cívico-militar “Carrera del Ebro”.



Organizada por UNESCO Aragón Deporte y la Brigada de Caballería “Castillejos” nº2, representada por el RACA 20, congregaron alrededor de 2700 deportistas en el CAD (Centro Aragonés del Deporte).

Esta prueba, consolidada y de gran éxito en el calendario deportivo popular y militar, atrajo a varios miembros de las Fuerzas Armadas de diferentes partes de España para participar en alguna de las dos modalidades presentadas:

La Popular,  de 11 kilómetros y 160 metros de desnivel y la Trail, de 30 kilómetros y 520 metros de desnivel.


Son varias ediciones, me atrevería a decir casi todas, en las que algún miembro de los Bisontes del Cierzo ha disputado esta carrera en cualquiera de sus dos modalidades siendo la de 30k la novedad desde hace 3 años.

Desde que se creo ésta última, a mí es la que mas me seduce, con el plus de que también en esta modalidad se puede competir por equipos solo en categoría militar.



A las 9:00 se dio la salida a la carrera de 30k. La mayor parte del recorrido transcurre a través del Campo de Maniobras de San Gregorio, en un paraje un tanto desértico y agreste pero con un encanto natural.
El trazado discurre entre pequeños barrancos y vaguadas con continuos toboganes, pero no existe ninguna gran subida muy exigente en la que tengas que pasar de correr a andar.

Uno de los atractivos de la prueba diferentes a las demás, es que a lo largo del recorrido te vas encontrando con material militar como carros de combate, vehículos acorazados y cañones entre otros.



Además, este año la Carrera del Ebro, mas Ebro que nunca, iba a sufrir una modificación en su trazado mas bonito que transcurre por la ribera del río.
Debido a la crecida del caudal, los últimos 4 kms fueron modificados por encontrarse éstos inundados.


No estando en mi punto más optimo de forma, pude realizar una carrera muy completa. Me enganché a un grupo más o menos conocido, y sabía que el ritmo que iban a poner se podía adaptar a mi nivel de forma.
Gestione muy bien mis fuerzas y puntos de avituallamiento para acabar la prueba totalmente exhausto y habiéndome exprimido al máximo.


Los resultados en la clasificación, tanto individual como por equipos, fueron el premio obtenido al intenso esfuerzo estando muy orgulloso de las 2h y 5 minutos invertidos en la prueba.


Además esta jornada sirvió para que deporte y solidaridad vayan de la mano.
La organización de la prueba, en colaboración con las fuerzas españolas desplegadas en Malí, destinarán parte de los fondos recaudados a la puesta en marcha de un colegio en Bamako dentro del programa “El deporte para el desarrollo y la paz”.


martes, 24 de febrero de 2015

NUEVAS AULAS INFORMÁTICAS...GRACIAS A DEUTSCHE BANK Y A EJERCITO DEL AIRE

 



Gracias a dos generosas donaciones hemos conseguido  montar un aula de informática:

  • Deutsche Bank nos donó las CPU, teclados y ratones.


  • Ejército de Aire los monitores y cables de conexión.

La Fundación Gil Gayarre es una organización sin ánimo de lucro que se  encuentra  en la Comunidad de  Madrid y  que pertenece al movimiento asociativo FEAPS. Nuestra  misión es atender y apoyar el proyecto de vida de cada persona con discapacidad intelectual y su familia, y defender sus derechos y obligaciones como ciudadanos para alcanzar el mayor grado de inclusión social posible.

Actualmente prestamos apoyo desde diferentes centros y servicios a 600 personas con discapacidad intelectual de todas las edades, con diferentes necesidades de apoyo y a sus familias. Contamos  con un equipo multidisciplinar de 216 profesionales  y con  la colaboración de  120 voluntarios.

El uso de herramientas informáticas  resulta un gran apoyo para la formación  de las personas con discapacidad intelectual.  Las nuevas tecnologías deben estar al  alcance de estas personas incorporándolas  en su día a día, para que tengan las mismas oportunidades que  tenemos los demás.   
El trabajo a través de internet y con  herramientas informáticas mejora la motivación, elemento fundamental en cualquier proceso de aprendizaje. En la  nueva sala de informática que ha sido posible gracias a la donación de equipos por parte de Deutsche Bank y el Ejército de Aire,  noventa personas adultas  con discapacidad intelectual - organizadas por grupos- recibirán clases de informática varios días a la semana y podrán acceder a la información  de manera ágil y motivante.

Desde la Fundación Gil Gayarre os damos las gracias a todos aquellos que  habéis  hecho posible este aula de informática y especialmente a nuestros amigos los Bisontes del Cierzo, que nos han puesto en contacto con las dos instituciones que han hecho la donación.

A continuación os   mostramos  unas fotos   y testimonios de los participantes y verdaderos protagonistas:


Javier Muñoz: “Esta sala de informática nos viene de maravilla para aprender y hacer cosas nuevas”



                                            

Saúl  (de azul): “Me gusta hacer todo con el ordenador: escribir, jugar, buscar música en Youtube;  pero lo que  más leer el Marca. Antes había  muy pocos ordenadores, era un rollo . Ahora podemos   usar uno cada uno y es una gozada”.


                                            

Ángel Luis: “A mí me gusta  escribir, jugar y dibujar con el ordenador”.  
Raquel: “A mí sumar. Estoy aprendiendo muy bien”.


martes, 10 de febrero de 2015

I MONEGROS TRAIL

Mientras nuestros grandes picos se van llenando de nieve  y esperamos al deshielo para dar el pistoletazo de salida a la infinidad de carreras, que cada vez llenan más nuestro calendario, el pasado domingo ya empezamos el 2015 con la I Monegros Trail.


Esta prueba se disputó en el municipio de Robres (Huesca), en plena comarca de Los Monegros.
Casi 500 corredores tomamos la salida del recorrido largo a las 10:30 en un ambiente gélido y con mucho “cierzo”, viento típico en esta época del año.


El trazado de la prueba discurría por un bonito terreno semi-montañoso de la Sierra de Alcubierre.
Los 16 km de la prueba larga en la que participé apenas tenían dificultad. El recorrido estuvo siempre bien balizado y transcurría casi siempre por sendas forestales.

Las subidas no tenían un gran desnivel ni eran muy prolongadas. La mayor dificultad fue la subida a San Simón por el Puig Ladrón. El acumulado para esta carrera en cuanto a metros positivos fue de 370, siendo la cota más alta a 663m.
Las bajadas tampoco se hicieron muy técnicas, más bien eran cómodas y rápidas para la poca destreza que suelo tener para éstas.
Era una carrera cómoda y rápida, de las trails que suelo catalogar como de mucho correr y poco escalar en las que disfruto mucho.


Lo que en teoría iba a ser una carrera muy cómoda para disfrutar acabó convirtiéndose en una lección muy importante de aprendizaje.
Tuve la osadía de tomar la salida habiendo estado 48 horas antes con 39º de fiebre debido a una gripe.

Los primeros kms salí a un ritmo elevado, como si por mi cuerpo no hubiera pasado ningún proceso gripal, pensando en hacer un buen tiempo final.
Desde el primer metro tenía dificultades respiratorias debido a la mucosidad, pero yo ya contaba con eso y no le daba importancia.


Ya en el km 3 empecé a notar algo más de dificultad respiratoria y pesadez en las piernas, lo cual no entendía: “si ya casi estaba recuperado del viernes y podía hacer una buena clasificación”.  

La gran cura de humildad y aprendizaje vino en el km9 cuando superé la máxima altitud de la prueba y estaba sin aliento ni fuerzas en las piernas como para continuar hasta la meta, a casi 7km aun de distancia. Ahí me di cuenta que no estaba recuperado para hacer este esfuerzo y fue una temeridad por mi parte el tomar la salida.


Tras descansar un poco y no hacer de esta carrera mi primer abandono, “NO SE RENDIRME”, puse un ritmo lento adecuado a mis fuerzas y dejando camino a los que venían por detrás conseguí llegar a meta.

Otra carrera más y sobre todo una buena lección, menos mal que no se trataba de una ultra ni era un entrenamiento en solitario por ninguna zona poca transitada sino lo que fue sufrimiento y agonía podrían haberse tornado en algo peor.

jueves, 29 de enero de 2015

MI SUEÑO MILITAR. POR JULIAN MINGO

Gracias a Amparo que me ayudó a cumplir mi sueño de pasar un día en la base militar de Cuatro Vientos y también conocer el museo aeronáutico con todo detalle. También quiero agradecer especialmente a Miguel y también a Patricio, dos amigos militares que además son “Bisontes del Cierzo” que organizaran todos los detalles para poder ir a la Base.


A estas dos visitas fui acompañado por Sergio, responsable de mi piso tutelado, que no se quiso perder este momento tan importante.


El viernes 16 de enero fuimos a visitar el museo aeronáutico, Miguel, Sergio y yo. Tuvimos la suerte de tener un guía magnifico, que se llamaba Manuel López, que además de haber sido militar durante muchos años, conocía muchísimas cosas interesantes de la historia, los aviones y las guerras.


Me encantó ver los aviones de la guerra civil y de la segunda guerra mundial tan cerca y sobre todo montarme en un avión de paracaidistas.


Hasta tuve la oportunidad de saludar al Capitán del Museo. Además me regalaron un libro de la historia de la Aviación española.


El jueves 22 de enero fue el día más especial porque junto con Miguel, Patricio y Sergio pude vivir un auténtico día con  los militares de la base de Cuatro Vientos. Nada más llegar nos recibió el Capitán Palacio, que nos acompañó durante todo el día y fue muy amable.


Pude conocer de primera mano cómo se organizaba el día de trabajo en la base, como se arreglaban los helicópteros y hasta como se actuaba cuando había emergencias. Monté en el helicóptero que lleva a la Casa Real y al Presidente del Gobierno, y hasta me senté  en el asiento donde va el Rey.


Estuvimos también en uno de los helicópteros de salvamento. Nos subimos a la cabina de mando y conocimos como trabajan cuando hay una misión de emergencia. Nos contaron el trabajo tan importante de salvamento que se hacía en Afganistán. Casi  todos los militares de la base habían estado alguna vez de misión allí. Era impresionante. También  pude ver todo el material de rescate y salvamento y coger el chaleco de supervivencia, ¡Pesaba muchísimo!


Otra de las cosas que me gustó mucho fue visitar la base militar de bomberos de Cuatro Vientos.  El Teniente Gomez de la base vino a saludarnos y me regaló una bolsa con muchos detalles militares.


Me enseñaron cómo funciona el camión, me puse los cascos y  el traje y hasta ayudé a un bombero a manejar una herramienta para cortar. Me monté en el camión y pude tocar la sirena.


Nos hicieron una demostración de cómo echaba el agua. Salía con mucha fuerza.


Para terminar este día tan completo comimos en el comedor militar de la base.
Estoy contentísimo por haber estado allí y doy las gracias a todas las personas que me trataron genial allí y a las que han hecho posible mi sueño.